– El límite del silencio
La puerta de la oficina de la presidencia se abrió con un clic suave. Jessica entró a paso rápido, cargando una carpeta y su bolso, con la respiración algo agitada. Había pasado la mañana moviéndose entre sombras, ayudando a Rubén en secreto, y la culpa de dejar a su amiga sola empezaba a pesarle.
—Cris, ya estoy aquí —dijo Jessica mientras cerraba la puerta tras de sí—. Discúlpame por no haber llegado más temprano, es que...
Jessica se detuvo en seco. Sus palabras se d