– El cerco de la mansión
El eco de la puerta de la habitación principal al cerrarse todavía vibraba en los oídos de Elio. Se detuvo un segundo en el pasillo, respirando con dificultad, mientras sus manos, aún tensas, terminaban de ajustar el nudo de su corbata de seda italiana. Se sacudió la chaqueta del traje, alisando cualquier arruga que pudiera delatar el forcejeo que acababa de ocurrir tras esas puertas cerradas. Su reflejo en los marcos dorados de los cuadros del pasillo le devolvía la im