Capítulo 94. Me das miedo.
La luz del teléfono cortó; fue como un faro en medio de una tormenta. Era un brillo artificial, que contrastaba con la calidez rojiza y polvorienta del sol que se filtraba por las cortinas, pero atrajo la mirada de Lyanna como un imán.
Al principio, ella no quería mirar. Su instinto le gritaba que no apartara los ojos del hombre arrodillado, del depredador que se hacía pasar por presa.
Pero había algo en su tono de voz, algo roto y desesperadamente sincero cuando mencionó que alguien la espera