Capítulo 46. La verdad que nunca debió salir a la luz.
Lyanna quedó paralizada, el teléfono temblando en sus manos. "Tu hermana te manda saludos." Las palabras bailaban ante sus ojos como serpientes venenosas. ¿Era una amenaza? ¿Una advertencia? ¿Era la misma Lena u otra persona? ¿Acaso la estaban vigilando?
Harry dormía profundamente en la cama, ajeno al terror que consumía a Lyanna. Ella contuvo un grito, apretando los puños hasta que los nudillos blanquearon. Necesitaba calmarse, pensar con claridad.
La cocina. Siempre había sido su santuario,