Capítulo 47. El juego de las gemelas.
Para Eleanor esa noticia fue como si le hubiesen dado una patada con fuerza por el estómago.
—¿Cómo es posible? —preguntó.
Sin embargo, con tan solo ver el contenido de la carpeta, se sabía que estaba pasando. Sin embargo, una nueva curiosidad surgió entre ella.
—Quiero saber todo, Roman… —musitó—. Absolutamente todo.
El detective respondió casi de inmediato.
—Sí, señora Valerián.
—Quiero que sigas investigando a Lyanna Harrinson —ordenó ella—. Quiero saber dónde vivió, dónde trabajó, quiénes l