Capítulo 41. La conexión.
Ares se quedó congelado, su rostro apenas a un suspiro del de Lyanna. La acusación de la trampa, soltada con tanta convicción, lo golpeó con la fuerza de una verdad que el orgullo le impedía aceptar.
La verdad es que lo había pensado; incluso aún se preguntaba: ¿Cómo fue posible? Pero su hijo era exactamente a él: sus ojos, su color de piel, de cabellos, la forma de sus rizos.
No tenía duda de que Harry era su hijo; sin embargo, siempre supo que había algo no claro en el embarazo de Lena, alg