Capítulo 167. Esta vez es para siempre.
Lyanna sintió el impacto de las voces, pero no se encogió. Ares le pasó el brazo por la cintura, pegándola a su cuerpo, creando un escudo de calor y fuerza a su alrededor. Bajaron los escalones con calma, sin correr, enfrentando a la jauría con dignidad real.
A mitad de la escalera, Ares se detuvo.
El gesto fue tan autoritario que la masa de periodistas guardó silencio casi por instinto, esperando que el magnate hablara. Ares Valerián rara vez daba declaraciones, y cuando lo hacía, el mundo fin