Capítulo 166. Mamá de verdad.
Las pesadas puertas de roble de la sala de audiencias se cerraron a sus espaldas con un golpe sordo y definitivo, dejando encerrado en ese recinto el aire viciado de las mentiras, los gritos de Lena y la frialdad del sistema judicial.
El pasillo del tribunal, en cambio, parecía brillar. Era un corredor largo de mármol blanco, con techos altos y ventanales que dejaban entrar columnas de luz donde bailaban motas de polvo.
Lyanna se detuvo un momento, obligando a Ares a detenerse también. Cerró lo