El CEO Darkok se les había aparecido como un fantasma salido de quién sabe dónde. La arquitecta no esperaba verlo, tampoco el CEO Salvatierra.
— Dimitrir, ¿Qué haces aquí? se supone que debes de estar en la compañía trabajando, ¿No me estarás siguiendo, verdad?
— Por supuesto que no, tuve una reunión aquí cerca y recordé que dijiste que vendrían a la construcción, solo quería verte que estés bien, y que los bebés también estén bien, déjame tocarlos un poco.
El hombre puso sus manos sobre l