El CEO Mendoza se quedó en silencio por unos momentos, era verdad, era culpable. Se había callado algo que sabía que era muy importante para su mejor amigo.
— ¿Qué esperas, Rafael? No te quedes callado, ¿Dime si sabías que Angelic estaba embarazada, y que todo esté tiempo ha estado en cama por reposo absoluto?
— No... Estás entendiendo mal las cosas Dimitrir, Rafael no te ocultaría una noticia así, ¿Cierto Rafael? Díselo, aclara está situación. — El apuesto y entrajado CEO de ojos azules