Un hombre de alto valor.
El niño de los ojos azules, no es que no fuera inteligente, es que era travieso, pero no poco travieso, su misma inteligencia le daba para tener grandes alcances.
— !Tío Rafael! ¿Que tiene de malo querer divertirme y no pasarme siempre en la compañía como lo hace papá? ¿Por qué no puedo llevar una vida diferente?
— Por supuesto que puedes, Lucano, cuando seas mayor de edad puedes ir a todas las fiestas que te plazca, viajar a dónde quieras, tener muchas novias a la vez...
— Rafael, ¿Có