Los celosos CEOS.
La sala de estar de los Lombardi de pronto se llenó de niños y niñas, cinco del CEO Mendoza, tres del CEO Darkok, y dos del CEO Doménico.
— Vaya, con razón mi suegro dice que parecen conejos, tienen hijos por montones, sobre todo tu, Rafael.
— ¿Qué tiene de malo que tenga muchos hijos? Puedo mantenerlos a todos sin problema, desafortunadamente no tengo familia, no tengo padres, o hermanos, pero ahora mi esposa me ha dado a mis hijos, tengo de nuevo una gran familia.
— Al igual que yo,