Un esposo dolido.
A pesar de que Dominic llamó a su hermano, este no volvió sus pasos, no entendía el por qué Stella lo había excluido.
— Carajo, pocas veces había visto a mi hermano tan molesto, ¿Pero qué sucedió aquí? No puede irse, ese obstinado debe conocer a su bebé.
— ¡Pero qué demonios, Doménico no puede dejar a mi Stella sola en estos momentos! ¿Qué diablos le pasa? Debe de haber una explicación para que mi princesa tomara esa decisión, es que no puedo imaginar siquiera lo que va a sentir cuando