El nacimiento del bebé Lombardi.
El CEO de penetrantes ojos azules se puso de pie de inmediato. Sabía que ese día llegaría, pero ya vivirlo era diferente.
— ¡La junta se cancela, la dejaremos pendiente para después, mi esposa rompió fuentes y está por dar a luz, tengo que irme!
El empresario recogió sus documentos, los metió a su portafolio, y ya iba de salida cuando su hermano lo llamó.
— ¡Espera Doménico, yo te llevaré al hospital, mírate, estás todo nervioso!
— ¿Y como quieres que esté? ¡Mi hijo ya viene, y yo e