Un encuentro casual, o destino.
El joven heredero Darkok, era muy espléndido con Marina, ella se encargaba de contarles a todos que su nombre vió se desvía por ella y que cumplía todos sus caprichos.
También decía que pronto estarían comprometidos y que se casarían en una lujosa boda, que ella sin duda sería la señora Darkok en el futuro.
Sus amigas no lo dudaban, sabían que llevaban años de relación, en su mayoría porque la socialité no se le despegaba al apuesto heredero, no era tan tonta como para dejarlo escapar ese