Un beso inolvidable.
Dentro del salón, la fiesta seguía como si nada agitara el corazón de una de las festejadas, y el corazón del CEO Darkok se sintiera tan atribulado.
Las gemelas Darkok no se iban a quedar toda la noche al lado de su padre, ellas acaban de cumplir dieciocho años, pero no se habían festejado aún porque estaban fuera del país, lo que no quería decir que celebrarían su mayoría de edad.
Angela, vestida en un lindo vestido gris de transparencias y pedrería en tonos morados, azules, y rosadas,