Un arrogante mafioso. Errores que cuestan.
En el estado de euforia y descontrol en el que se encontraba el mafioso, si iba a ver a Angy, definitivamente sería para una sola cosa, si la había secuestrado era porque quería hacerla suya, y ya nada se lo impedía.
— No vas a ir a ver a la mujer, ella está convaleciente, le acaban de quitar los puntos de la cirugía, sé que eres un salvaje, y que te importa muy poco lastimarla físicamente, pero si quieres que se convierta en tu esposa, deberías de tenerle un poco de consideración, no es un