Los recuerdos del padrino, asombrosas piezas.
Al salir de la iglesia, el CEO De Russie ya tenía lista una canasta que contenían los recuerdos que Angelic como madrina había preparado, eran unos centenarios incrustados en una fina madera donde estaban grabados los nombres de los gemelos.
Angy los entregó ella misma a cada pareja, estaban divinos y por supuesto que se veían costosos y dignos para guardar en una oficina, un despacho, o en la sala de una elegante villa.
— Que recuerdos tan lindos, no cabe duda de que eres una mujer muy