Los gemelos Mendoza esperan niños.
El hombre ruso salió de la habitación conyugal porque las cosas estaban subiendo de tono, su deseo por su mujer nunca se iba de su cuerpo, pero no lo anteponía a la importante salud de su esposa.
Además concentraba toda su energía en sus hijos, ellos se encargaban de agotarlo, cuando llegaba a la cama ya estaba muerto de cansancio.
Los niños vieron bajar al entrajado ruso, Dimitrir como siempre lucía impecablemente vestido, sofisticado y elegante.
— Papá, ¿Ya estás listo? Los gemelos y