El día de la boda.
Angela se llevó las manos a los labios, no se esperaba esa pedida de mano de Emiliano esa tarde, pero le emocionaba muchísimo.
— ¡Demonio Mendoza, tú lo que quieres es robarme a mi hija, ella vive muy cómoda aquí con nosotros!
El CEO Darkok casi se infarta. Le costaba mucho dejar ir a su princesa.
— Cálmate cariño, debes entender que Emiliano y Angela están esperando a su bebé, ellos deben ya de ir formando su hogar, preparar las cosas que el bebé va a necesitar, eso es lo más normal.