El bebé quiere a su padre.
El heredero Darkok dejaba claro que nadie podía intentar robar a su futura esposa.
— Vladimir, te estás apresurando, todavía no he decidido que vaya a casarme contigo.
— ¿No? ¿Pero por qué? Ya tuvimos intimidad, estás embarazada de mi hijo, ¿Qué es lo que te hace falta para darme el sí? No entiendo tu negativa Rafaela.
— Tú no, pero yo si, quiero estar segura de que hacemos lo correcto, no puedo apresurarme solo porque me estás endulzando el oído, quiero sentir que esto es real, y que