Celos que queman como el infierno.
Los grises ojos del CEO ruso parecían estar encendidos, solo que no podías asegurar si era de celos o de rabia. Había encontrado a su esposa con otro hombre muy cariñoso y cercano a ella.
El CEO Darkok estaba esperando una respuesta. El mundo bajo sus pies parecía temblar, él había pensado incluso en hablar de un posible regreso al matrimonio con Angelic, creyó haberse equivocado en su decisión, pero se encontraba con esto.
— Siempre fingiste ser una buena esposa pero en realidad tenías