Bienvenido al mundo pequeño Dimitrir.
Por supuesto que Rafaela negó rotundamente que volvería a tener otro hijo, le dijo a su esposa que solo le daría al bebé que cargaba en brazos.
En la sala de espera los Mendoza ya estaban ahí, con ellos se encontraba Angela, ella caminaba despacio, su embarazo estaba súper avanzado, su bello rostro estaba pálido y demacrado.
— Dimitrir, ¿Cómo está mi hija? ¿Qué noticias hay de ella? — El CEO Mendoza llegaba apresurado a preguntar por Rafaela.
— Vladimir entró con ella, él todavía no ha sal