Leah observa desde la ventana el paisaje, rntonces para evitar llegar muy temorano y sentirse sola en la Villa realiza un pedido.
—¿Podríamos mdetenernos en un centro comercial? Me gustaría ver algunas opciones allí — Su voz era baja.
— Claro señora — Fue la respuesta del Guardaespaldas que iba al lado del chofer.
El vehículo se detuvo frente al centro comercial con una suavidad casi imperceptible. Leah observó a través del vidrio polarizado durante unos segundos antes de bajar. Bella Vista la