2 MESES DESPUÉS
Habían pasado dos meses desde su llegada a Brasil. Dos meses en los que el mundo parecía haberse reordenado alrededor de una verdad nueva: Kevin Hill ya no era el hombre que dominaba imperios desde rascacielos de vidrio, y aun así, nunca había sido tan peligroso. Porque ahora no tenía nada que perder… excepto a Leah.
El despacho de la villa estaba en silencio, apenas interrumpido por el zumbido constante del aire acondicionado y el sonido lejano de las hojas meciéndose con e