El rugido del motor del deportivo negro de Wei se apagó frente a la entrada del colegio. Los estudiantes se apartaron automáticamente al ver el vehículo, conscientes de que el "Dragón" de los Ling no era alguien a quien hacer esperar. Wei bajó del coche, vistiendo un traje impecable que contrastaba con el entorno académico, y apoyó su espalda contra la carrocería, esperando con una paciencia poco habitual en él.
Cuando Clara apareció entre la multitud de estudiantes, sus ojos se iluminaron al v