El imponente convoy de camionetas blindadas se detuvo con perfecta sincronía frente a la entrada VIP del centro comercial más lujoso de Miami. El despliegue fue inmediato: los hombres de Ángelo, liderados por Vicente, se posicionaron en el perímetro exterior con la mirada atenta, mientras que Shu Hua y los cuatro agentes de los Ling bajaron de la retaguardia, abriendo la puerta para Clara y Cassandra.
Al bajar, Clara se acomodó el vestido, sintiendo la brisa cálida de la tarde y acariciando de