Después de la consulta, la pareja se dirigió a un exclusivo restaurante con vista al jardín botánico. La tensión de los días anteriores parecía haberse evaporado. Se rieron de las ocurrencias de Zhang y de cómo Wei ahora tenía que lidiar con Ángelo como jefe.
—Sabes, Arrieta —dijo Mein, mientras saboreaba un té delicado—, estaba pensando que ya viene el cumpleaños de Ángelo. Deseo ser yo quien organice su fiesta. Quiero que sea algo totalmente a su gusto, algo que el "Demonio" realmente disfrut