La enfermera jefa entró a la habitación con una sonrisa amable, cargando un juego de sábanas limpias y artículos de aseo para Clara. Con sumo cuidado, ayudó a Clara a levantarse de la cama para llevarla al baño privado de la suite para que pudiera tomar una ducha tibia y relajante.
Al quedarse solo en la habitación, el silencio se apoderó del lugar, interrumpido únicamente por el suave murmullo de las cunas térmicas. Wei miró la puerta del baño y luego se giró hacia sus hijos. Con un esfuerzo q