En la soledad de su habitación en la mansión de Valentina, Clara buscaba desesperadamente una señal en su teléfono. El silencio de Wei era un grito que no la dejaba respirar. Encendió el televisor buscando distraerse, pero lo que vio la dejó paralizada.
"...atentado en la Quinta Avenida. Fuentes extraoficiales confirman que el heredero del imperio Li, Li Wei, ha sucumbido a sus heridas..."
El control remoto cayó al suelo. El aire se volvió plomo en sus pulmones. Clara se llevó las manos a la ca