Luna
La música resonaba por todo el claro del bosque. Antorchas dispuestas en círculo iluminaban la celebración con un resplandor dorado que hacía brillar los rostros de todos los presentes. La manada de lobos había preparado un festín impresionante para celebrar la próxima ascensión de su nuevo alfa, y como invitados de honor, nosotros —el clan de vampiros— debíamos participar en sus rituales.
Yo observaba todo desde un rincón, con una copa de vino que apenas había probado. Mi vestido negro de