Vladislav
El silencio entre nosotros se había convertido en un abismo. Observaba a Luna desde el otro lado de la habitación, su figura recortada contra la ventana mientras contemplaba la noche. La luz plateada de la luna bañaba su piel, otorgándole un resplandor etéreo que me recordaba lo que era: un ser atrapado entre dos mundos, ni completamente humana ni completamente vampira.
Tres semanas habían pasado desde el incidente con el Consejo. Tres semanas de miradas esquivas, conversaciones corta