Narrado por Gabriel Calvelli
El peso de la tarjeta de Stefanía en mi bolsillo se sentía como un trozo de carbón ardiendo contra mi muslo durante toda la cena. Isabella reía con Noah y Emma, celebrando la custodia de Dominic, y cada vez que sus ojos ámbar se cruzaban con los míos, llenos de una confianza pura y nueva, sentía que un nudo de alambre de espino se apretaba en mi garganta.
No podía decírselo. No mientras la veía tan feliz, tan a salvo. Mi instinto de protección, ese que a veces me nu