Uno de los alfa, lleno de furia y miedo, gritó a los guerreros.
—¡Ataquen!
Los siete lobos restantes se lanzaron con fiereza contra Rocco, pero uno tras otro, el lobo gris los derribaba con brutalidad. Mientras Rocco se enfrentaba a las bestias, Trysa enfocó su atención en los hombres que avanzaban hacia ella con espadas en mano. Con un simple gesto de manos, lanzó una onda de energía que los empujó hacia la pared.
El lobo con magia, con una sonrisa maliciosa en su rostro, conjuró una enorme bo