Trysa avanzaba hacia la ciudad de Drea. A medida que su grupo se acercaba, notó que los aldeanos la miraban con temor. Uno a uno, se refugiaban en sus casas, cerrando puertas y ventanas con apuros, como si el solo hecho de verla pudiera desatar su ira contra ellos. Frunció el ceño al darse cuenta de que este lugar era el único que se mantenía civilizado, y no por casualidad. Aquí, estaba el reinado de Kate.
Los hombres de su manada Amanecer la estaban esperando y la guiaron a hacia la mansión r