Liam abrió los ojos de golpe, como si de repente todo encajara en su mente. La noche en que conoció a su mate se materializó en sus pensamientos, y, de pronto, comprendió por qué, al verlo por primera vez, pensó que era uno de los mercenarios. Aquella tarde, él había ido a hablar con Sander sobre los cambios que traería la muerte del antiguo rey. Luego, decidió salir a caminar para pensar y fue entonces cuando la vio.
—Ahora lo entiendo —murmuró, con un amargo suspiro—. Vi odio en su mirada por