Una risa seca salió de la armadura, y voces huecas se oyeron detrás de él, risitas, y mofas bajaban y subían detrás de sus oídos, como si esa noche, Florián se hubiese encontrado con el mismo demonio, el afamado rey de las tinieblas, si el diablo, pensó Florián para sus adentros, él no deseaba pelear más, al primer intento que tuvo salió corriendo tanto como le daban sus piernas.
Florián volvió para mirar y detrás de él, no había nada más, solo la enorme cima de la montaña, pensó que estaba dor