LA TRAMPA.
El conde dragón y su amada Eliza se introdujeron en la cabaña, y se amaron hasta que Salió el alba, El conde dragón se vistió de prisa, y salió de la cabaña de Eliza, que yacía dormida en el piso de la cabaña, el conde subió a su caballo y se dio prisa a regresar a u mansión.
Dos horas más tarde, el conde dragón llego a su casa, dos hombres vestidos de negro, le esperaban ya en la entrada de su mansión, el conde dragón los miro,
y le hizo una seña que o siguieran hasta la sala de la mansión, los