EL CANIDO DEL INFIERNO.
“En el sueño de la noche anterior, su madre la guía por una senda oscura y llena de una niebla que impedía en su totalidad la visión, Elsa se veía en el sueño convertido en la bestia, que devoraba a diestra y a siniestra, pero lo que le extraño por completo, fue que detrás de ella, estaba una especie de sabueso negro con ojos rojos, como las mismas llamas del infierno, que mostraba los dientes con gran furor.”
Elisa movió el enorme pedazo de carne, el olor a carne recién horneada hizo salir de