CUANRENTA MIL, MAS UNO CONTRA LA BESTIA.
El capitán de las cuatro legiones, aquella mañana despertó desde temprano, la bella ciudad de Les Lubies, estaba todavía sumida bajo la densa niebla, y el fuerte viento azotaba con furor las puertas del castillo, el castillo blanquecino ubicado exactamente en la villa Marie, de varias habitaciones, y forjado de roca sólida, las cuatro legiones se apostaron a las cinco AM, en el plantel verde delante del enorme castillo, las banderas francesas ondeaban fulgurosas.
Los cuarenta mil dragones, esta