UN MES.
UN MES.
Elara se quedó mirando la carta de renuncia que acababa de firmar. Justo en ese momento, su teléfono vibró con insistencia. Era Zayd, y su corazón dio un vuelco. Dudo un poco en contestar, pero lo hizo.
―Zayd…
― ¿Cómo está Rose? ―preguntó Zayd al otro lado de la línea, su voz cargada de preocupación. Había estado en un viaje de negocios.
―Está recuperándose de la cirugía. Todo salió bien ―respondió ella, sintiendo un alivio que no esperaba compartir con él.
―Eso es una buena noticia