RECUERDOS NUBLADOS.
RECUERDOS NUBLADOS.
―¿Quiere decir que no sabes quién fue conmigo al hotel?
La voz de Zayd era baja, pero cargada de una intensidad que llenaba la oficina.
―No señor. ―respondió el hombre, su cabeza inclinada en un gesto de sumisión. ―Usted me pidió que llevara a la señorita Mariam a su casa y me asegurara de que ella no se fuera con el americano, y eso hice.
Zayd apretó el bolígrafo en su mano hasta que los nudillos se le pusieron blancos. Desde que había salido del hotel no había hecho más qu