LA CAÍDA DE JULIÁN (II)
― ¿No vas a decir nada? ¿No vas a negarlo?
Julián no pudo sostener la mirada acusadora; su voz, cuando finalmente habló, era apenas un susurro.
―Es cierto… yo estuve involucrado en el incendio.
La confesión cayó sobre la sala como una bomba. Nathaniel no dejó pasar el momento y arremetió aún más.
― ¿Y qué más, Julián? ¿No les dirás que también por las protestas? ¿Qué estás involucrado en los medicamentos adulterados?
Cada pregunta era como un clavo en el ataúd de la