—¿Te importa si me la llevo un momento? —preguntó Jeremy con voz educada, pero su postura indicaba que no aceptaría un no por respuesta.
Los labios de Leo se curvaron en una leve sonrisa, casi divertida. —Es toda tuya —respondió con suavidad, aunque con cierto tono cortante. Se hizo a un lado, sin apartar la mirada de Susan, quien le dedicó una rápida mirada tranquilizadora antes de seguir a Jeremy al balcón.
Leo los siguió con la mirada mientras se alejaban, y se sorprendió por los celos que s