37
Los detectives Justin Beck y Collins Hallman atravesaron las grandes puertas de cristal de The Summit, sus pasos resonando en el suelo de mármol mientras entraban en el lujoso y tenuemente iluminado club de Leo. El lugar estaba prácticamente vacío a esa hora, con las luces tenues y las mesas ordenadas, como si esperaran a que anocheciera para cobrar vida. Beck recorrió la sala con la mirada, admirando la opulencia: los sofás de cuero, el brillo de la madera pulida, el sutil aroma a perfume caro