Lianys
A las ocho de la mañana el Boss y yo estábamos visitando una de las joyerías más caras y reconocidas del país. Esta vez fue el propio dueño quien se encargó de atendernos y cómo no si sabe que se llevará una gran fortuna en una sola mañana. Kaem apoyado de un bastón observa las prendas desde una vitrina mientras que yo recorro la tienda sin prestar mucha atención a mi alrededor; sin embargo, cuando llego a la última vitrina un collar de oro blanco acapara toda y absoluta atención. Es una