Es la primera vez que me pasa y como me jode eso.
Me enfurece sentir, me enerva la sangre pensar y proteger a alguien más que no sea yo mismo. Pero esta maldita mujer no sé qué fue lo que me hizo pero aquí ando, sentado en un incómodo mueble de hospital sin despegar mis ojos de ella. Detallo su manera de respirar que es lenta y tranquila, lo pequeño que es su cuello que con una sola de mis manos le puedo arrancar la vida. Sus pestañas largas y muy pobladas parecieran postizas, el grosor de sus