La mañana se pasó volando entre mimos, besos y caricias. Luego de ese encuentro tan fogoso e íntimo a nivel sentimental, nos bañamos juntos en el jacuzzi, nos consentimos mutuamente y después almorzamos en la terraza como una pareja felizmente casados, donde un matrimonio poco a poco da frutos luego de meses.
Ha sido una luna de miel increíble, en el cual ambos hemos tenido una conexión única e inigualable. Cada noche nos sentamos en el jardín a ver las estrellas acurrucados, me encanta cuando