Lianys
Estaba tan cansada que al llegar al aeropuerto, me subí al jet privado y me quedé dormida durante todo el viaje. Mis párpados caían agotados, los senos me duelen demasiado, mis caderas se ancharon más. Poco a poco mi cuerpo ha estado presentando breves cambios que Kaem aún no ha notado. Aterrizamos en tierras noruegas, el frío pega en su mayor esplendor, el viento mueve de un lado a otro los árboles provocando que ciertos frutos caigan al suelo.
El Boss me ofrece su mano para ayudarme a