El tiempo en el Territorio Obsidian no se medía por relojes ni por las estaciones benignas del valle, sino por el rigor del clima y la lucha constante por la supervivencia.
Un mes había transcurrido desde la noche en que Kaelia fue rescatada del abismo. En la choza de medicina, el aire olía a raíces secas, romero, mirra y el humo constante del brasero donde hervían las pócimas de sanación.
Kaelia, vistiendo una túnica sencilla de tela gruesa y ajustada con una correa de cuero a la cintura, mach